La Frisona

La Frisona: Donde el Arte Vive en Cada Pasillo

Hay galerías que exhiben arte. Y hay lugares donde el arte respira, camina contigo, te mira desde cada muro y transforma lo cotidiano en experiencia estética. Esa es La Frisona.

🐴 ¿Por qué “La Frisona”?

El nombre proviene del caballo frisón, una raza majestuosa, elegante y poderosa. Así como ese caballo es símbolo de nobleza, fuerza e identidad, La Frisona representa una galería con carácter, emoción y presencia.

Detrás del concepto está Silvana Gidoni de Minaya, artista visual, escultora, inventora de licores y otras creaciones importantes en distintos campos como en el de la salud.  Su sistema Eintrag registrado formalmente en los Estados Unidos es aplicado actualmente con éxito en el sector salud del país y espera espandirse por el resto del mundo, ella es un alma creativa y ahora  junto a su familia y colaboradores claves es parte integral del Centro Senda. Su pasión por la expresión humana, la conexión con la tierra y la estética en el día a día se traduce en esta galería sin fronteras.

¿Qué encontrarás en La Frisona?

  • Obras originales de Silvana Gidoni de Minaya, disponibles en formatos digitales y físicos (lienzo, bastidores, NFTs).
  • Estilos variados: retrato humano, paisajes, arte abstracto, resina, escultura y alambrismo y joyas.
  • Una curaduría que evoluciona con el edificio: las obras cambian, se mueven, se rotan y se expanden por todos los salones, pasillos, escaleras y espacios de coworking.
  • Eventos exclusivos como talleres de artecompetencias creativas, y encuentros con artistas emergentes.

🌟 ¿Qué hace única a esta galería?

No es una sala cerrada, es una experiencia viva
Las obras están numeradas, documentadas y disponibles para adquisición coleccionista
Cada cuadro tiene su ficha técnica con técnica, autor, inspiración y ubicación ideal
 Eventos Wine & Cheers combinan arte, vino y conversaciones sin prisa
La Frisona es también una plataforma para nuevos artistas del país

🖌️ Un paso más allá: arte como diálogo cotidiano

En La Frisona, el arte no está colgado. Está en conversación.
Con tu historia. Con tu rutina. Con tus emociones.
Aquí, cada visita es distinta. Cada recorrido te revela una nueva perspectiva.

Vive el arte, saborea el vino, descubre La Frisona

La Frisona no se ve. Se siente.
Y está abierta para ti, todos los días, en el mísmo corazón del Centro Senda.